domingo, 24 de marzo de 2013

Paso por el mar rojo



Moisés extendió su mano sobre el mar y Yavé hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del oriente que secó el mar. Se dividieron las aguas. Los israelitas pasaron en seco, por medio del mar; las aguas les hacían de murallas a izquierda y a derecha.
Éxodo 14, 21-22

Este es uno de los milagros más conocidos del antiguo testamento. Dios abrió las aguas para que pasara el pueblo guiado por Moisés, luego de ello las aguas se cerraron cubriendo las tropas egipcias. Y el pueblo de Israel quedó libre para continuar su marcha por el desierto.

Y este milagro también tiene una explicación científica muy viable. Se dio un fenómeno meteorológico poco común, que juntaba a su vez dos fenómenos climáticos y uno geográfico.


La Marea

La marea es el cambio periódico del nivel del mar, producido principalmente por las fuerzas gravitacionales que ejercen la Luna y el Sol. 

El paso del pueblo hebreo debió haber coincidido con la marea baja o bajamar: momento en que el mar alcanza su menor altura.


Los Vientos

 “La separación de las aguas puede entenderse mediante dinámica de fluidos. Los vientos mueven el agua de una forma acorde a las leyes de la física, creando un pasaje seguro con agua a ambos lados y permitiendo luego volver al agua de forma abrupta”, indicó Carl Drews de NCAR.

Según los experimentos, pudo haber un viento de 101 kilómetros por hora, soplando de forma continua durante doce horas, el que pudo hacer retroceder las aguas de dos metros de profundidad.


Puente de tierra.

En la comprobación de las mediciones de profundidad, el investigador Wyatt descubrió un puente de tierra bajo el agua, exactamente entre la playa de Nuweiba (Egipto) y la parte de arabia Saudita.

Este puente de tierra mide unos tres kilómetros de largo y cinco kilómetros de ancho, y permanece abierto durante cuatro horas.


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