domingo, 6 de febrero de 2011

Viaje

Me gustaría viajar, viajar lejos.
Sin fijarme una ruta, sin pensar en el destino.
Olvidando las preocupaciones y obligaciones.
Sólo atreverme, sólo hacerlo.
Con equipaje ligero y mucha decisión.
Sólo una cosa queda pendiente ¿Quién se atrevería a acompañarme?

jueves, 3 de febrero de 2011

Aborto

Es algo que cada día se ve como más normal. Los medios han metido ideas erróneas en nuestras cabezas haciendo creer que la cultura de la muerte es la mejor salida a muchas "problemas". La lucha por la vida a quedado de lado viéndolo como algo de un grupo religioso de hace más de dos mil años. Sin darnos cuenta que también esas ideas que defienden son las más humanas y actuales que hay.

Y es que en los últimos años las ideas feministas (mejor dicho egoístas) nos están llevando a pensar en nosotros mismos y olvidar el resto. Es que hay mujeres que se "quieren" tanto, buscan un futuro prometedor y para ellas no hay nada más importante que sí mismas. Pero es que aunque se quisieran tanto como dicen no cometerían tal crimen, si fuera verdad ¿por qué optar por un aborto? al hacerlo están atentando  contra su cuerpo. Las clínicas abortistas en muchas ocasiones no cuentan con las condiciones adecuadas y si lo hacen los mismos procesos presentan riesgos para la salud. Y como si eso fuera poco, no termina allí. Muchas mujeres que se han practicado un aborto terminan visitando a los sicólogos de por vida.

Por otro lado hay médicos que olvidando su juramento por proteger la vida, se engañan y engañan a otros diciendo que un no-nato es comparable a un órgano, sólo una serie de tejidos que hasta que no llegue al parto no es una vida. Estando completamente erróneos.

Y hay quienes piensan que si una pareja o una mujer soltera no están preparados para tener hijos, no hay otra opción más que el aborto, cuando de ser reales las excusas, podrían dar al niño en adopción. Hay miles de parejas dispuestas a adoptar un niño que seguro le brindarán lo mejor de su cariño y que por algún motivo no son fértiles. O en el peor de los casos creo que un niño de un orfanato si le dieran a escoger preferiría criarse sin padres a pensar si quiera en nunca haber nacido.

Lo que resulta es que nos han hablado tanto de autoestima que nos hemos vuelto egoístas. "primero yo, segundo yo, tercero..." y así seguimos sin parar.

martes, 25 de enero de 2011

A leer

A veces considero un gran logro que las personas sean aficionadas a los libros, en especial si son jóvenes y mucho más si están en Ecuador.

Unos datos estadísticos que leí hace algún tiempo ya mencionaba que ahora los jóvenes leen más, pero no se refería a los libros, sino a como las redes sociales los obligan a ello. En la actualidad los jóvenes con el Internet podemos invertir en tantas cosas nuestro tiempo, que muchos dejan de lado los libros.

En Ecuador en especial (hablo de Ecuador porque es lo que conozco) no se fomenta mucho el amor a la literatura. En los centros educativos, las materias que tienen como fin inculcarlo, son las más aburridas y las peor llevadas. Que en lugar de promover la lectura lo que generan es aversión.

Como leen me tocó nacer en un país donde la lectura a quedado de lado, y en esto no me refiero sólo a libros, sino de manera general. Las personas esperan el noticiario de la TV para informarse antes que tomar un diario.

En un blog leí una recomendación: que se debe empezar por leer algún tema que te guste, que te llame la atención. En otras palabras buscar motivación.

Mi más antiguo recuerdo como lectora, es cuando empezaba a leer y mi hermano tenía una versión de “El Quijote” ilustrado. Por años lo tuve junto a mi cama y lo releía. También como a los ocho años leí “Cien años de Soledad” cosas que demuestran que es un habito que se debe adoptar desde muy pequeño. Para mi alegría un primo de siete años, ya se ha acostumbrado a leer.

Así que yo le agregaría a esa recomendación que también hay que comenzar con la lectura en la más tierna edad. En resumen: leer lo que te atraiga e iniciarlo temprano, hacen que uno se aficione más fácil a la lectura.

sábado, 22 de enero de 2011

En contra del sistema

Hay muchas cosas que tienen una organización tan bien planeada que funciona de maravilla. Pero, ¿qué sucede cuando a pesar de tener un sistema las cosas no funcionan?


En la escuela era muy aplicada con mis obligaciones porque me dejaba guiar. Tal vez era muy tonta, o tal vez preparaba mis armas sigilosamente. Siempre fui buena estudiante, y los “buenos” de mis amigos hasta me decían con cariño (?) cerebrito (aunque pensándolo bien, hay quienes a veces lo siguen haciendo).

En cambio en el colegio no me agradaba dedicarme tanto, solo lo suficiente para que mi madre no se sintiera decepcionada, (si, lo hacía por ella). Aún así siempre estuve entre las mejores alumnas de la clase.

Pero en la universidad fue otro canto. Y de allí es donde saco la idea de que el sistema es malo. A la materia que menos tiempo le dediqué, la que menos me interesaba, a la que no le veía sentido y me parecía una pérdida de tiempo, fue la única en la que obtuve cien. Por otro lado, una materia en la que muchos consideran que es mi fuerte, es en la que obtuve una de mis más bajas calificaciones. Recuerdo que hasta el profesor alguna vez me ofreció ser ayudante de esa materia, pero mi calificación iba en contra de las normas de la universidad por lo cual no se me permitía impartir esa ayudantía.

En conclusión, no estoy de acuerdo con el sistema de calificaciones. No valora el esfuerzo que se pueda tener fuera de las aulas. Para sacar una buena nota sólo necesitas cumplir o memorizar un libro antes del examen, n o conocer verdaderamente la asignatura. Tal vez el problema sea la cantidad de alumnos con los que trabaja cada docente. Si el número es menor obviamente los conocerá más y su evaluación estará más cercana a reflejar lo que el estudiante verdaderamente sabe.


Como anécdota. Recordé que una vez un profesor me puso una baja calificación porque según él yo no había progresado. Mis ilustraciones eran buenas al final del semestre y tan buenas como lo habían sido al principio. Y alumnos que hacían ilustraciones dignas de un niño de kínder tenían mejor calificación, solamente porque a inicios del semestre no sabían ni cómo hacer un círculo en Illustrator. Por lo tanto, ellos habían "progresado" y yo no.

miércoles, 19 de enero de 2011

Sobre mi

1. 101 cosas me parece demasiado y una pérdida de tiempo.
2. Sé que igual lo haré.
3. Lo más probable es que cuando llegue al 101 me quede con mucho por decir
4. Aunque ahora no sepa por dónde empezar.
5. Amo leer.
6. Lo hago desde que recuerdo.
7. Nunca pensé que Harry Potter llegara a marcar tanto mi vida.
8. Todavía tengo las páginas del primer reportaje que leí sobre eso.
9. Más que la fantasía, me enganchó el canon.
10. Mi personaje favorito es Severus Snape, por todos los detalles que le dedicó Rowling.
11. Después de Alan, Tom Felton es lo mejor que hay en la pantalla
12. Pero mi saga favorita es “El Discomundo”
13. Alguna vez escribí fan-fics y poesía, pero ya no me nace.
14. Tengo una novela corta escrita a mano en espera de algún concurso para llevarla a digital.
15. También varias reseñas, ni yo sé cuantas.
16. Quiero coleccionar marcapáginas.
17. Pero las librerías son tacañas.
18. Y no he tenido la oportunidad de salir a comprar.
19. Aún así tengo más de veinte.
20. También me gusta el cine.
21. Y mi mayor sueño es llegar a ser parte de la industria.
22. Tim Burton es un dios del cine.
23. Y Johnny Depp su más grande creación.
24. Helena Bonham Carter simplemente es la mejor.
25. Mi película favorita es Gattaca. Me basta escuchar el soundtrack, para conmoverme.
26. No soy de llanto fácil.
27. Cuando murió mi padre no derrame ni una lágrima. Aunque sí es el dolor más grande de mi vida.
28. No sé qué hacer cuando alguien llora.
29. Pero sé cómo hacer llorar y herir a las personas.
30. Y lo he hecho cuando me enfado realmente.
31. Cosa que sucede rara vez.
32. Por eso ha sucedido muy pocas veces en mi vida.
33. Puedo resultar graciosa, aunque cruel.
34. Mis bromas favoritas consisten en cambiar el sentido a lo que dicen los otros.
35. Muchas veces cuando hablo algo serio no me hacen caso.
36. Por contraparte si digo una broma lo suelen tomar como real.
37. Como cuando le dije a mi prima que hagamos a Dobby, para quemar al cierre del año.
38. A las personas que no conozco mucho, me es difícil siquiera dirigirles la palabra.
39. Soy muy desconfiada con los desconocidos.
40. Suelo prejuzgar a las personas apenas verlas/leerlas.
41. Y siempre acierto, para bien o para mal.
42. Aunque muchas veces me ha costado admitirlo.
43. Rara vez aciertan sobre mí.
44. Soy MUY fiel a mis amigos
45. Nada me dolería más que sentirme traicionado por ellos.
46. Y ya hay quien lo ha hecho.
47. También sé cuando alguien me va a traicionar.
48. Y es otra de las cosas que me cuesta creer.
49. Odio que hable de mí quien menos me conoce.
50. Sin importar si lo hace para bien o para mal.
51. No pienso que sea mejor que hablen mal a que no hablen.
52. Lo que más me incomoda es que alguien me quede mirando.
53. Es por eso que prefiero estar sola en muchos momentos.
54. Aunque detesto comer sin compañía.
55. Me gusta comer bien.
56. Me refiero al modo de preparar no a lo costoso que pueda resultar.
57. Soy muy crítica al respecto.
58. En realidad me gusta criticar mucho.
59. Y no lo puedo evitar.
60. Estoy en contra de la autocensura.
61. En especial si se hace por miedo a las consecuencias.
62. Pero me he autocensuro en el blog por respeto a quien pudiese leerlo
63. En otras ocasiones simplemente dejo insinuado lo que quiero decir.
64. Las opiniones me afectan aunque nunca lo reconoceré.
65. Pero no rijo mi vida a partir de ellas.
66. Solo me preocupa lo que piense mi madre
67. Y es la única persona por la que he hecho o dejado de hacer cosas.
68. En el colegio me obligaron a debatir a favor del aborto. (Era eso o reprobar la materia)
69. Y gané, fue lo peor que me pudo suceder.
70. Esas niñas sólo tenían doce años (yo once) y se notaba que no sabían lo que es un debate.
71. Estoy radicalmente en contra de la cultura de la muerte.
72. Aunque la muerte en sí, me atrae.
73. No tengo miedo a morir.
74. Soy católica.
75. No sólo creo en Dios, lo amo.
76. Y una vez me habló de una manera poco común.
77. Eso cambió algo en mí, aunque fue mucho después.
78. No me gusta que me halaguen.
79. Soy muy autoexigente.
80. Me gusta tener muchas cosas que hacer.
81. Aunque muchos creen que me estreso.
82. Solo que no quiero morirme sin hacer demasiadas cosas.
83. Quiero independizarme.
84. Es unos de los planes al que más cuidado y tiempo le he dedicado.
85. Y sólo lo he conversado con una persona.
86. Y no me interesa conversarlo más.
87. Todos tenemos secretos inconfesables.
88. Y no me gusta cuando las personas insisten en averiguarlos.
89. Tengo gran respeto por la privacidad de las personas.
90. No puedo leer los sms de otros, ni e-mails.
91. Me parece falta de pudor permitir el acceso a un dormitorio.
92. Me creo más lista de lo que en realidad soy.
93. Muchas veces me comporto muy tontamente, y que se den cuenta.
94. Siempre he dicho que todo depende.
95. No me arrepiento de nada en esta vida.
96. Hasta las cosas malas las volvería a realizar.
97. 2010 fue posiblemente el mejor año de mi vida.
98. Pretendo que 2011 sea mejor.
99. Para mi suerte esto recién comienza.
100. Una frase mía: “sólo los comienzos difíciles”
101. Y quedó mucho en el tintero.

domingo, 16 de enero de 2011

Protestantes

Yo creo en el derecho a la libertad de credo, cada quién es libre de elegir su camino y expresarlo como les guste. Pero también hay que considerar los derechos de las personas que nos rodean. Y es allí donde caen algunos protestantes.

Es muy usual tomar un autobús y que durante va el recorrido se suba un predicador y comience a gritar (pero es que no hablan) su prédica. Muchas de las personas lo menos que quieren es compartir su recorrido con alguien que va gritando. Y es que hay algunos que parece que nunca van a bajar.
En una ocasión que yo iba a la universidad, luego de un par de cuadras después de que yo subiera al bus se subió también un predicador y comenzó a hablar. Cuando yo me bajé del carro (una hora después) el sujeto recién comenzaba a despedirse.

Y es que hasta en la propia casa uno se ve incomodado. Es usual ver a ciertos grupos creando sus "campañas" actividades que hacen al aire libre con unos parlantes enormes, los días ordinarios y que duran hasta pasado la medianoche. Legalmente yo podría llamar a la policía por atentar contra la tranquilidad (o algo así). Pero es que ni la policía sabe qué hacer.

Bueno, no es todo malo. Admiró el valor que tienen para expresar su fe ante todos, y de maneras que nadie lo pase por desapercibido. Es algo que deberíamos de aprender los católicos. Pero sus métodos no son los mejores y el contenido es muy repetitivo. Además de que siempre los católicos terminamos insultados.